Sesión de enseñanza_9

Esta tarde, a las 17:00 nueva sesión de enseñanza sobre «El método fundamental para calmar la mente y alcanzar el despertar». Rudao anxin yao fangpian famen, atribuido al cuarto ancestro Dayi Daoxin (Daii Dôshin) (580-651). Comentaré esta parte del texto:

Los cinco principios que he mencionado anteriormente son principios verdaderos del Gran Vehículo[1]. Se basan en lo que se afirma en los  sutras y en los satras.  No son elucubraciones contrarias a la verdad. No son productos de la actividad ilusoria, sino que expresan la verdad última (jiû – yì – i 究意義), trascienden el nivel de los sravaka, y apuntan directamente a la Vía de los bodhisattvas. Tú que me estás escuchando, entrégate a la practicar sin dudar lo más mínimo.

Un aprendiz de arquería comienza disparando a un blanco grande, después lo va cambiando por blancos cada vez más pequeños. Sus primeros lanzamientos se alejan del blanco pero, con el tiempo, su tiro solo yerra el blanco por un pequeño margen de error. Primero dispara y alcanza algo grande, luego dispara y alcanza algo pequeño. Más adelante es capaz de alcanzar un cabello y, con el tiempo, alcanza la centésima parte de un cabello. Después, la última flecha disparada alcanza la flecha que ha sido disparada anteriormente al aire. Flechas sucesivas impiden que las flechas anteriores caigan al suelo.

Así es para todo aquel que practica la Vía. Momento tras momento (nien-nien 念念) su mente permenece concentrada. Pensamiento tras pensamiento (xin-xin 心心), sin la menor discontinuidad, ni siquiera durante un breve intervalo de conciencia, (nien 念), practica la atención plena correcta al presente (cheng-nien _ 念), sin romper su continuidad[2].

Como dice el Prajña-paramita Sutra:

“Usa la flecha de la sabiduría para alcanzar las tres puertas de la liberación y, mediante una sucesión regular de flechas, no permitas que caigan al suelo”.

Más aún, [practicar la Vía] es como encender un fuego por fricción: sin calor, no hay llama.  Aunque uno quiera encender el fuego, la llama no prende.[3]

[Practicar la Vía] es también como poseer la joya que concede los deseos[4] y poder obtener todo lo que desea. Si de repente uno pierde la joya, piensa continuamente en ella y no la olvida.

Esto es también como aquel que ha recibido una flecha envenenada. La punta que ha entrado en la carne le hace sufrir tan intensamente que no puede pensar en ninguna otra cosa. Así es como hay que considerar la mente, instante tras instante.

La esencia secreta de este Dharma no debe ser transmitida a los que no están preparados. No es por resistencia a transmitirlo, sino por temor a que las personas que no están preparadas no crean en ella y caigan en el grave error de calumniar el Dharma. Hay que elegir a las personas adecuadas. No debemos tener prisa ni hablar apresuradamente. ¡Presta atención a lo que te digo!

Aunque el océano del Dharma contiene métodos ilimitados, la práctica real puede ser resumida en una sola palabra. Una vez que se ha comprendido el sentido, las palabras son olvidadas. Sin embargo, sin usar ni una palabra más, puedes alcanzar una comprensión completa y captar el sentido de la budeidad.


[1] Estos cinco principios son: 1) Reconoce que la naturaleza (esencia) de la mente, que es pura y sin mácula por naturaleza, y  Buddha son lo mismo. 2) Reconoce la función-creatividad de la mente. Esta función-creatividad engendra la rica multitud de dharmas. Debido a su función-creatividad, la mente siempre está produciendo pero, al mismo tiempo, permanece continuamente en calma, ya que incluso  las diez mil creaciones ilusorias forman parte de su Talidad. 3) Mantente constantemente despierto sin interrupción al continuo despliegue de la mente [detrás de tus ojos y delante de ellos], consciente siempre de que la realidad carece de forma. 4) Reconoce siempre que el cuerpo es vacío y permanece en calma, que lo interior y lo exterior co-emergen y que el cuerpo se encuentra en el centro del Dharmakaya  y que nada puede  obstaculizarlo. 5) Mantente siempre en el estado de “unicidad sin distracciones”, tanto en el movimiento como en la quietud, continuamente.

[2] Cheng-nien forma parte del Sendero Óctuple. Setrata de atención plena correcta. También es un término que se hizo popular enla tradición de la Tierra Pura en referencia a la promesa de renacer en laTierra Pura basada invocando correctamente (cheng-nien) el podersalvador de Amitabha. Aquí, sin embargo, se deriva de la tradición de Vimalakirti.

[3] Basado en el I chiao ching en unpasaje que recomienda que las personas desarrollen esfuerzo constante (ching-chin,Skt. Viryaparamita), una de las Seis Perfecciones en la vía del Bodhisattva.

[4] Ju-i-chu (Skt. Cintamani) es una gema queconcede deseos. Esta imagen también está relacionada con el celo debido a lahistoria de Mahadana que perdió su cintamani en el mar. Para recuperarla,comenzó a recoger el agua del mar con tal intensidad que el Rey Dragón temíaque el mar se secara. En consecuencia, emprendió la búsqueda y encontró la gemade Mahadana, permitiendo así que otros seres recibieran sus deseos.

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