Salmodia por los Difuntos

Esta salmodia forma parte del Rito Funerario tal y como se realiza en la Comunidad Budista Soto Zen española. Fue grabada el 27 de marzo del 2020, en el templo zen Luz Serena, durante la ceremonia especial que el maestro zen Dokushô Villalba ofició por los fallecidos durante la pandemia de Covid19.

Este es el texto:

SALMODIA DE ACOMPAÑAMIENTO A LA CLARA LUZ.

En el nacimiento existe lo no-nacido.

En la extinción existe lo no-destruido.

Vosotros que habéis desaparecido de este mundo,

escuchad bien lo que voy a deciros: 

Vuestros cuerpos y mentes se están disolviendo.      

Ya habéis tomado la vía de no-retorno.

Los elementos que compusieron vuestra existencia

están siendo reabsorbidos por la Vida del Cosmos.

¿Qué os ha sucedido?

¿Dónde estáis ahora?

No tenéis ojos, para vosotros ya no hay colores ni formas. 

No tenéis oídos, para vosotros ya no hay sonidos. 

No tenéis nariz, para vosotros ya no hay olores. 

No tenéis lengua, para vosotros no hay ya sabores. 

No tenéis cuerpo, para vosotros no hay ya sensaciones. 

En vuestras mentes ¿qué queda? 

¿Sentís aún la fuerza del deseo, de la avidez, de la ambición, del orgullo, del odio, de la ignorancia?

¿Tenéis todavía sed de vivir?

¡Bonno, bonno, bonno! 

¡Klesha, Klesha, Klesha!

¡Dejaos ir, dejaos ir!

¡Dejaos ir, dejaos ir!

Las consecuencias de vuestras acciones pasadas se os presentarán amenazantes o aduladoras bajo aspectos terroríficos o celestiales.

¡Observad bien, observad bien!

¡No temáis, no temáis!

¡No os aferréis, no os aferréis!

¡Es un sueño, sólo un sueño!

¡Es un sueño, sólo un sueño!

Habéis conocido el nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte.

¡Despertad, despertad!

¡Despertad, despertad!

Todo aparece y desaparece rápidamente.

Creación y destrucción, vida y muerte

se suceden vertiginosamente.

El cuerpo se descompone.

La mente se extingue como la llama de una vela.

El agua vuelve al agua.

El fuego vuelve al fuego.

El aire vuelve al aire.

La tierra vuelve a la tierra.

¿Dónde están ahora vuestros ojos, vuestros oídos, vuestras lenguas, vuestras narices, vuestros cuerpos, vuestras conciencias? 

¿Dónde están los colores, las formas, los sabores, los olores, los sonidos, las sensaciones, los pensamientos? 

¿Dónde está el amor y el odio, el apego y el rechazo, el placer y el dolor, el triunfo y el fracaso? 

Nada queda, nada queda ya.

Nada queda, nada queda ya.

Vana es la existencia, inútil es la muerte

cuando se ha vivido en la ignorancia.

Pero hay luz, ¡mirad!, hay luz.

En la ignorancia hay luz.

Escuchad ahora la música invisible.

Observad bien el mundo inaudible.

Prestad atención a lo que voy a deciros:

uestro origen es la Pureza Absoluta.

Vuestra vida fue Pureza Absoluta.

Vuestra meta final es la Pureza Absoluta.

¡Ve allí, ve allí!

¡No te detengas!

¡Suelta, suelta ya sin miedo!

¡No te aferres, déjate ir!

¡Déjate ir, no te aferres!

¡Confía, confía!

¡Ten confianza!

La Luz está en vosotros.

Vosotros sois la Luz.

¡Id, id, id, no os detengáis!

¡No miréis atrás! ¡No miréis atrás! 

Libres, libres!

Ya no hay ojos, ni oídos, ni nariz, 

ni lengua, ni cuerpo, ni mente.

Ya no hay nacimiento, ni muerte, 

ni crecimiento, ni disminución, 

ni pérdida, ni ganancia, 

ni ida ni venida.

Abríos a la luz.

Fundíos en el Buddha.

Quedaos eternamente bajo la protección del Bodhisattva Kanzeon.

ON MAKURASAI SOWAKA.

ON MAKURASAI SOWAKA.

ON MAKURASAI SOWAKA. 

Salmodia compuesta por Dokushô Villalba.

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