“¿Quién es ése que está ahí sentado?”

Han pasado más de 40 años desde que alguien, en París, hizo esta misma pregunta refiriéndose a la persona que tengo a mi lado, «¿Ese? Ése es un loco que dice que quiere hacerse monje”.

Y se hizo monje, dentro de la tradición Soto del Budismo Zen, y más tarde, en Japón, fue reconocido como maestro de esta tradición. Este monje y maestro vive en el templo que él mismo fundó, hace ya 35 años, en medio de un pinar frondoso, en una sierra escarpada de la provincia de Valencia: el templo zen “Luz Serena”, un nombre que sirve para que todas recordemos que luz y serenidad, observación y concentración sosegada, son los dos pilares de la atención recta.

Uno de sus discípulos, Kepa Eguiluz, dijo que el maestro Dokushó es un genuino heredero de la tradición instaurada hace 800 años por Dogen Zenji, en el sentido de conjugar la práctica silenciosa y la palabra iluminadora. En la persona de Dokushó, señala Kepa Eguiluz, se aúnan el meditador y el intelectual, el contemplativo y el comunicador, el místico y el poeta.

Es autor de más de veinte libros, y traductor de otros tantos. Si a ello

añadimos sus cientos de intervenciones públicas por todo el mundo, puede decirse sin dudar que es un maestro de la palabra.

Pero no nos dejemos engañar: Dokushó es ante todo un maestro del silencio, el silencio de zazen, y sus palabras son simplemente un fruto de ese silencio noble y sagrado.

No fue la locura lo que hizo que Paco Fernández Villalba, aquel muchacho andaluz hijo de jornaleros, viajase de Sevilla a Paris, y luego a Japón, para regresar con el compromiso vitalicio de sembrar y cultivar en nuestro contexto cultural la semilla del zen. No, no fue la locura, sino el sentimiento, en lo más profundo de su ser, de una vocación a la que, a falta de otra palabra, podemos llamar “amor”.

Escuchemos con atención a quien, siguiendo los dictados de su corazón, se hizo monje zen para, y ésta si es la locura más hermosa, ayudar a liberar a todos los seres, derramando sabiduría y compasión a su alrededor, allá por donde le llevare la vida.

Les recomiendo que no pierdan tiempo adivinando si el maestro habla desde la razón o desde el corazón, o si sus palabras apuntan a la mente o al corazón de quien las escucha. Sencillamente abran la una y el otro, y lo entenderán todo.

Querido y admirado Dokushó, gracias por estar aquí.

Presentación del maestro zen Dokushô Villalba que hizo Rafael Pulido durante el Congreso Ciencia, Conciencia y Desarrollo que tuvo lugar en Almería los días 12, 13 y 14 de septiembre.

Rafael Pulido es Doctor en Antropología Social por la Universidad de Granada y profesor del Departamento de Educación de la Universidad de Almería.

1 Comment “¿Quién es ése que está ahí sentado?”

  1. juanma

    Gracias Infinitas Maestro Dokusho,por tanto Amor transmitido en sus diferentes formas.
    Benciones para ti y a to@s.
    Om Sai Ram

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