El mito del mindfulness

Heroína espiritual para soportar un capitalismo que colapsa

Una locura recorre el mundo. Tan vieja como el tiempo. No puedes ir a ningún sitio sin escuchar la proclamación de los gloriosos beneficios del mindfulness y la meditación.

Y aún así …

Aquí estamos, en las ruinas de la modernidad. El fascismo emerge mientras la economía global se estanca. Esto significa un dolor muy real para millones, miles de millones de seres humanos reales. Y ¿qué hacemos?  ¿Meditar?

Si el Buda estuviera hoy vivo, probablemente no diría: ve a meditar. Diría: arregla tu sociedad para que haya menos sufrimiento en ella.

La meditación no debería sustituir al compromiso social. El objetivo no es darle la espalda a nuestros vecinos y compañeros. Si solo fuera eso, entonces es  mejor no meditar en absoluto. Porque si hacemos eso, no estamos realmente meditando.

Todos los grandes maestros espirituales dicen: todo es meditación. Ver un atardecer, trabajar con esmero, ser amable con la gente. Todo esto es meditación. Si concebimos la meditación como algo que hacemos de vez en cuando, realmente no estamos meditando en absoluto. ¿Entonces qué estamos haciendo?

Se están usando las técnicas de meditación para fines equivocados: para escapar, huir, embotar el dolor. Esto es como meterse heroína espiritual.

Pero nadie necesita heroína espiritual si no está hecho polvo.  Entonces, ¿qué es lo que nos está haciendo polvo? ¿Es una coincidencia que el auge del mindfulness coincida con un capitalismo que colapsa?

No lo creo.

La meditación pasiva y el capitalismo agresivo y salvaje son compañeros de cama perfectos. La pasividad de la meditación es el antídoto perfecto, la máxima respuesta estadounidense al capitalismo agresivamente cruel.

¿Por qué? Porque carga todo el peso de la situación en la responsabilidad personal. ¿No es cierto? Estás siendo profundamente herido por instituciones rotas y líderes fracasados. ¿Qué deberías hacer? ¿Desafiarlos? ¿Rebelarte? No, ve a meditar. Tu dolor es tu responsabilidad. No deberías sentir dolor. Pero si aún así lo sientes, adormécelo, escapa de él, sepúltalo.

Por todo lo dicho, el mindfulness es el último producto, el más refinado, del capitalismo. Este necesita una droga para sedar a los soldados que se rompen en sus frentes de batalla, y para paliar los daños humanos colaterales, cuando el fragor de la batalla haya terminado. Podemos meditar en el olvido hasta regresar a la Edad de Piedra. Pero ningún maestro espiritual digno de su comprensión diría que vale la pena.

¿Cuál es el medicamento más barato y efectivo que existe? La terapia real cuesta dinero. Las drogas reales tienen efectos secundarios. El capital quiere eficiencia pura. Máximo beneficio sin costo alguno. La meditación es la droga perfecta para que el capitalismo termine la mórbida tarea de devorase a sí mismo.

Después de todo, alguien tiene que hacer el trabajo sucio del capitalismo. Y te ha tocado a ti. Y lo harás aunque te rompa el corazón. ¿Qué haces, después, con un corazón roto? Encuentra el medicamento más barato que puedas.

Pero eso contradice el verdadero propósito de la verdadera meditación. El propósito de la meditación no es enterrar el dolor, la injusticia, la crueldad, sino prevenirlos.

El mindfulness, tal y como se está practicando en este momento, no previene la crueldad. Más bien la excusa, la justifica, la sanciona. La heroína espiritual solo es realmente necesaria cuando se lucha en una guerra tan salvaje que el horror cotidiano debe ser anestesiado.

Eres vicepresidente de Crueldad S.A. Todos los días te piden que hagas cosas moralmente repulsivas, aborrecibles y profundamente dañinas para la sociedad en la que vives. Tus decisiones causan angustia a los ancianos, explotas a los jóvenes, descartas a los débiles. Y eso te duele. ¿Cómo lidias con el dolor?

Por suerte para ti, tu departamento de Recursos Humanos organiza meditaciones diarias obligatorias. Así que vete. Y aprende a adormecer un poco el dolor. Despega. Déjate flotar …  “Oye, si no hay un yo, no puedo hacerme responsable de mis lacras morales, ¿verdad?”

Entonces, al aprender a desprenderte de tus lacras morales, adormeces tu dolor. Lo que en realidad está sucediendo es que la crueldad que estás produciendo está siendo excusada, justificada, alentada, maximizada.

Esto no es meditación verdadera. Esto es como usar una cruz para golpear a un niño. Es una violencia enorme contra la verdadera meditación. La verdadera meditación no consiste en desentenderte de la crueldad que has generado sino, antes que nada, en aprender a no hacer daño. Es por eso que la meditación es un camino humilde y constante, no una “actividad” desconectada de tu vida.

Si realmente quieres meditar y ser realmente consciente, ¿qué deberías hacer?

El objetivo de la verdadera meditación es entrar en contacto con el verdadero yo. El yo en ti y el tú en mí. Este es el puro ser. La materia prima de la existencia.

Para llegar ahí, debes desarrollar la conciencia de la conciencia. Verte a ti mismo viendo. Esto significa que tu ojo interno se vuelve hacia adentro y entonces ves el universo reflejado en tu alma. Una vez que tienes un atisbo de este giro, de repente te das cuenta de que tú eres la primera víctima de toda la crueldad y la violencia que has generado. A esto se le llama karma. Y entonces te das cuenta de por qué la felicidad surge cuando te encuentras a ti mismo en los demás, y a los demás en ti mismo. Así es como es la realidad. La felicidad consiste en vivir esto aunque sea un solo instante. En este punto es cuando entiendes la que es realmente la más grande de todas las leyes universales: estoy en ti, tú estás en mí. Por lo tanto, nunca debes hacer daño a los demás. Tu acción solo debería aportar luz. Entonces, y solo entonces, puedes sentirte satisfecho, porque estás en armonía con la verdadera existencia.

Es ahora cuando te encuentras realmente en el aquí y ahora. Antes estabas perdido en la ilusión, el engaño, la autodestrucción, la ignorancia.

Solo el momento en el que amas es el instante en el que realmente existes.
Umair Haque

Washington DC

Septiembre 2016

Fuente: https://umairhaque.com/the-myth-of-mindfulness-9d06c9e0a0bc

Traducción: Equipo de Traductores de la Escuela de Atención Plena (EAP)

 

 

12 Comments El mito del mindfulness

  1. Alfonso Carmona

    Estoy totalmente de acuerdo con el artículo.Gracias por tu claridad.Deseo que esta moda se pueda transformar en la extensión de la Compasión y la Humanidad Compartida

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  2. sergio

    Con todos mis respetos, no sabes lo que significa meditar, ni-obviamente- has estado en un estado meditativo nunca. Sobre meditacion debería escribir gente que ha vivido esa expriencia. Casi todo lo que dices es incorrecto.
    Solo hay una cosa que coincido: el mindfullnes. Es una versión hiper-light de la meditación vipasana y totalmente occidentalizada, y si encima la realiza tu empresa pues imagino que el objetivo es que trabajes más y des más resultados, vamos, un desastre.
    Saludos.

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  3. Gabriel

    Absurdo comentario que interpreta las enseñanzas de buda en forma incorrecta..la meditacion o la calma mental es solo parte del camino budista..tambien enseño sobre el amor y la compasion.la reencarnacion y la ley del karma..entre otras profundas enseñanzas ..que al parecer el onlos responsables del articulo desconocen y ademas proponen un camino no muy claro de como poner solucion a los problemas sociales..

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  4. Alberto Iñurrieta Txurruka

    Interesante reflexión. Lo que escucho es “estate alerta; la propuesta de la meditación es el camino puede no ser sino un engaño cuando no te comprometes totalmente en la responsibilidad con la Unidad”.

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  5. Oscar

    Siddharta era principe, no hizo nada por los descastados desde su posición social.

    Meditar no es huir de la realidad, es conectar con ella. Incluyendo el dolor y el sufrimiento.

    Mola informarse un poco antes de publicar 😉 saludos.

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    1. Tanatos

      Siddharta no causaba sufrimiento a consciencia, o si? Se esta hablando de coherencia en el articulo.
      La meditacion implica una responsabilidad, la libertad es la responsabilidad de si, para si y para el resto
      No se trata de ser un tragalibros, sino de la consciencia consciente.

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  6. Lua

    Hola amigo, solo quería decirte que el mindfulness no es empleado para escapar ni para huir. La traducción literal sería estar en conciencia plena; es decir, asumir el dolor y el sufrimiento como parte del camino. También quería decir que el mindfulness no solo trata de prácticas formales (meditación) sino de prácticas informales y de la realización de actividades cotidianas en conciencia plena, estando en el momento y aprendiendo a relativizar los sentimientos y pensamientos. Conectar nuestra parte más espiritual con la más física.

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  7. Silvia Ofelia Bobadilla

    No, definitivamente,,, No Estoy de acuerdo,,, con ésta teoría o pensamientos que antes que nada son muy negativos!!! Perdón si les molesta . Pero “ Meditar “. Es mucho más que eso,,,
    Y pocos lo logran!!!

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  8. Eva

    Me encanta leer los articulos y las respuestas a estos .Cómo nos cuesta enterder ,a veces, los ‘mapas’ de las demás personas…..respetarlos sin juzgar…. es una condición humana imposible de erradicar… lo dicho , disfruto leyéndolas. Buenos dias!

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  9. Noemí Petronacci Tomé

    Con todo respeto, a mi este artículo no me parece bien planteado.
    La afirmación “Si el Buda estuviera hoy vivo, probablemente no diría: ve a meditar”, me hace pensar que el autor desconoce el mensaje de Siddharta Gautama, ya que propondría lo contrario, mirarse hacia adentro y conocerse para funcionar luego en comunidad. Cada uno conociéndose a sí mismo y trabajando la individualidad mejora en teoría a la sociedad (de uno hacia el todo).
    En cuanto a que opina que se están usando las técnicas de meditación para “fines equivocados como para escapar, huir, embotar el dolor”, también estoy en desacuerdo. Cuando te sientas a meditar en realidad dejas de escapar, te centras, te sientas contigo mimo inclusivo te enfrentas al dolor. La reflexión en general más acertada de este artículo es la mala utilización que hace el coaching de la meditación.
    Otro error de concepto que encuentro en el artículo es pensar que El mindfulness dice ”que no deberías sentir dolor”. En fin todo el artículo se basa en conceptos extraídos de ruido informativo y no de fuentes serias y con autoridad en la materia.
    Además, me parece, donde el autor sostiene que la meditación “previene la maldad” que tampoco está acertado ya que, según mi opinión, no deben ponerse intenciones en la meditación. Otra cosa es que, al igual que la alimentación, la salud, las técnicas de ayuda fisiológicas en general o cualquier otra cosa, sean utilizadas como instrumentos para separar y confundir. Aquí la alerta habría que ponerla en realidad en tener cuidado de no consumir cualquier fuente de información que no tenga como hábito saludable contrastar la verdad de lo que se comunica. Una fuente NO ES, la TV, la radio o Internet, eso solo son canales.
    Yo recomiendo que se elijan las fuentes con cuidado, que no se consuman contenidos sin ser crítico, cuidarse de las manipulaciones y no meter a todo en el mismo saco.

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