Dokushô Villalba: «Siéntate y siéntete; empieza el gran cambio»

El monje zenDokushô Villalba es el autor de ‘Atención plena. Mindfulness basado en latradición budista’, hablará de su nuevo libro mañana en Murcia y el viernes enSan Javier

Entrevista de ANTONIO ARCO

Miércoles, 15 enero 2020, 10:15

La Verdad, Murcia

«Atención esenergía. Allí donde pones tu atención estás poniendo tu energía vital. ¿Eresconsciente de ello?». Le hace esta pregunta Dokushô Villalba [quien recibió laordenación de monje zen en 1978 del venerable maestro Taisen Deshimaru Roshi, yen 1987 la ‘transmisión del dharma’ de su segundo maestro, el venerable ShuyuNarita Roshi]. Fundador y presidente de la Comunidad Budista Soto Zen española,y fundador y director espiritual del Monasterio Luz Serena, es también elcreador del protocolo MBTB -Mindfulness basado en la tradición budista-, ypresidente fundador de la Escuela de Atención Plena. De su nuevo libro,‘Atención plena. Mindfulness basado en la tradición budista’ (Kairós), hablarámañana en Murcia, a las 19.30 horas en la Biblioteca Regional; y el viernes enSan Javier: en la Biblioteca Municipal, a las 20.00 horas. Lo cierto es quesería una maravilla poder cabalgar, como se canta en un ‘haiku’ de KobayashiIssa, «desnudo, sobre un caballo desnudo, bajo la lluvia torrencial». Lo ciertotambién es que la realidad en la que habitamos está poblada de vértigo, oleajemental y contradicciones a todas horas. En lugar de paz, tempestades.

– Le cuento loque me ha pasado: eran las ocho de la mañana. Paro delante de un semáforo enrojo. El conductor del coche de detrás empieza a pitar para que me lo salte [deuna puta vez]. No hago caso de su impaciencia [sigue pitando], espero a que elsemáforo se ponga en verde y circulo. Su impaciencia no se ha salido con lasuya, pero yo siento deseos de… ¿cómo decirlo suavemente? ¡De asesinarlo allímismo! Lo que quería es preguntarle sobre el porqué, hoy, de tanta impacienciay de tanta agresividad, las mías incluidas.

– [Sonríe] El asunto es complejo, pero es evidente que vivimos en una sociedad que promete la satisfacción inmediata. Cualquier producto que te vendan te ofrecerá gratificación inmediata; y eso lo que hace es que, por un lado, estemos perdiendo la paciencia, que es necesaria para obtener el fruto profundo de la satisfacción que se consigue después de un esfuerzo continuado. Este señor quería pasar rápidamente, obtener ya esa gratificación, y no lo ha conseguido, ni tampoco ha tenido paciencia para esperar unos segundos. Y esto nos lleva a la segunda cosa que quería decirle: no tenemos capacidad de afrontar la frustración del deseo, y sería muy importante que sí la tuviésemos porque esta sociedad nos vende la satisfacción de todos nuestros deseos; si tú lo deseas, ese deseo es lícito; si tú deseas algo, tienes derecho a satisfacer ese deseo. Generarlos es muy fácil, pero satisfacerlos, por lo general, cuesta un poco más … (Sonríe de nuevo). Así que tenemos una inflación de deseos no satisfechos, lo cual conlleva un estado de frustración que, además, cada vez somos más incapaces de gestionar.

– ¿Y por dóndeempezar a poner orden?

– La atenciónplena es una herramienta, sin duda, muy importante para ello, porque te permitepermanecer en contacto con tus necesidades reales y aprender a diferenciarlasde los deseos insanos e innecesarios. Lo verdaderamente importante son cosasmuy sencillas: tener las necesidades básicas de supervivencia cubiertas, esdecir, estar bien nutridos y protegidos, y disfrutar de unas relacionessociales enriquecedoras y gratificantes. Pero la sociedad vive muy confundida.

– ¿En quésentido?

– Se hansustituido las necesidades por deseos. Hay que tener en cuenta que estasociedad funciona por el engranaje de la producción y del consumo; es decir,cuanto más se consuma, nos dice el neoliberalismo, más prosperidad habrá. Esuna sociedad basada en la estimulación continua del deseo, incluso de cosas yde situaciones que no necesitamos y por las que sacrificamos las verdaderasnecesidades.

– ¿Cuál, porejemplo?

– Necesitamosdormir, dicen, al menos ocho horas al día, ¿no? Pero, claro, llega la noche ytenemos deseos de ver una serie, que está muy de moda y de la que todo el mundohabla, o de la que se hace una gran publicidad, y nos quedamos despiertos hastalas dos…; así es que la verdadera necesidad, que es la de dormir ocho horas,no la hemos satisfecho por, a cambio, satisfacer un deseo que, al fin y alcabo, no necesitamos. Cada uno tiene que pensar qué es realmente lo quenecesita, y aquí juegan un papel muy importante, como le decía, prácticas comola de la atención plena, que te propone dedicarte un tiempo para entrar encontacto contigo mismo.

– Pero muchagente no aguanta quedarse a solas, ni en silencio, ni desenchufada de todoaparato.

– Así es, a esose le llama un estado de enajenación; es decir, uno se vive como alguien ajenoa sí mismo, uno es el principal extraño y desconocido para sí mismo. ¿Por qué?Porque estamos continuamente persiguiendo metas externas, con la atenciónenfocada en ellas y en acontecimientos externos, y así uno se vuelveinconsciente de sí mismo. Es verdad, hay gente que tiene pánico de sentirse así misma. En una ocasión, enseñando, yo estaba diciendo: «La meditaciónconsiste en sentarse, sentirse y hacerse íntimo consigo mismo». Y una señora,espontáneamente, exclamó: «¡Uy, qué horror, yo no me soporto a mí misma!». Ahíestá el problema.

– ¿Y no lo estátambién en estar más pendientes del móvil que de quienes tenemos al lado?

– Esa realidadrefleja lo que algunos filósofos contemporáneos y otros autores llaman laeconomía de la atención. Hoy en día, lo que interesa a los grandes oligopolioses la atención de la gente. Lo que vemos constantemente es a gente que tiene laatención enfocada en Google, en las redes sociales…; en manos de grandesempresas que se han especializado en captar la atención de la gente y enenriquecerse gracias a esa atención. La atención se ha convertido en un recursoeconómico. La mayoría de la gente no es dueña de su atención. Precisamente, conla atención plena lo que enseñamos es que cada uno se haga dueño de su atencióny decida, conscientemente, dónde quiere ponerla. Hoy, millones de personastienen su atención abducida [a través de diversos soportes]. Está claro queallí donde ponemos nuestra atención estamos poniendo nuestra energía vital.

– ¿No pierdeusted confianza en sus semejantes?

-Sigo teniendouna gran confianza en la naturaleza humana, pero es obvio que vivimos una épocacaótica, dominada por una gran confusión, una gran desorientación. Al mismotiempo que hay un viejo mundo que no termina de irse, el nuevo, que viene conmuchas promesas y oportunidades, tampoco termina de instalarse. Vivimos unagran crisis a muchos niveles, pero tengo confianza en que de todo esto, con eltiempo, saldrá algo bueno.

– ¿Eso cree?

– Sí, sí, sí, sí,sí.

– ¿Qué leinquieta más?

– La ignoranciacolectiva, quizás, en el sentido de este estado de enajenamiento de laspersonas de sí mismas; estamos colonizados por grandes poderes que captannuestra atención y nos enajenan de nuestras verdaderas necesidades, como antesle comentaba.

– ¿Qué quiere dejarleclaro a los lectores del libro del que hablará estos días en Murcia y en SanJavier?

– Lo importanteque es que cultiven la atención, que la practiquen, y que de este modo se haganpersonas más despiertas y más conscientes. No es tan complicado. Uno siemprequiere cambiar las grandes estructuras sociales, que claro que necesitancambios, pero la transformación, el cambio necesario, empieza por uno mismoasumiendo la propia responsabilidad en la atención. Desarrollar la atención tepermite hacer un uso más consciente de tu tiempo, de tu energía, de tusrecursos económicos… El principio básico es: siéntate y siéntete, empieza elgran cambio. Haz las paces contigo mismo, con tu propia mente, con tusemociones…; pon un poco de orden, de armonía interna, gracias al cultivo dela atención que te permite ser cada vez más consciente de lo que sientes, de loque piensas, de las consecuencias de lo que haces, etcétera.

– ¿Esvegetariano?

– La dietavegetariana tiene muchas virtudes y ventajas; por ejemplo, la de ser menosdañina con el medio ambiente. Pero yo no soy vegetariano cien por cien.

– ¿Y cómo seobserva a sí mismo?

– Me encuentrocon un buey [el de la mente] bastante domado. Llevo cuarenta años practicandomeditación a diario, y mi vida es bastante apacible y muy sencilla. En lasencillez está una de las grandes claves de la felicidad; en la sencillez y entener pocos deseos, y yo a mis 63 años tengo muy pocos… En mi vida he pasadopor muchas tormentas, pero hoy el mar está bastante en calma.

– Es monje zen yoptó por no abrazar el celibato…

– …sí, a losmonjes zen se nos da la opción de ser célibes o de tener familia. Yo tengofamilia. Seguramente, en el futuro la Iglesia católica dará también estaopción.

– ¿Qué seríainjusto que usted hiciese?

– Quejarme. Lavida ha sido muy generosa conmigo, aunque también me lo he currado mucho. Soymuy trabajador, y todo el esfuerzo realizado se ha visto recompensado.

LAS CONFERENCIAS

En Murcia: Jueves 16, a las 19:30, en la Biblioteca Regional del Murcia

Organiza. Asociación Zen de Murcia.

En San Javier: Viernes, a las 20.00 horas, en la Biblioteca Municipal; le acompañarán, entre otros, el psiquiatra Félix Crespo.

Organiza:AFEMAR, Equipo de Salud Mental del área del Mar Menor y las bibliotecas de laComarca del Mar menor.

Enlace: https://www.laverdad.es/culturas/libros/sientate-sientete-empieza-20200115005120-ntvo.html

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