Darwinismo social

“La religión del mercado se basa en una especie de darwinismo social: sólo sobrevive el más fuerte, es decir, aquel que es capaz de acumular más beneficios en forma de riquezas y de poder económico. Esta interpretación sesgada de la doctrina de Darwin aplicada a la sociedad humana justifica la injusticia social, la extinción de especies animales y vegetales, la destrucción de los ecosistemas y exacerba el individualismo, el tribalismo y el etnocentrismo como fuerzas generadoras de civilización”.

Dokushô Villalba

de Zen en la plaza del mercado. Editorial Kairós